Análisis de datos: deporte y empresa.

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Análisis de datos: deporte y empresa.

El resultado es la consecuencia de una acción. En deporte tenemos claro que cualquier acción genera una consecuencia y que tenemos que asumirla haciendo un análisis de datos. De esta forma, entendemos qué supone y cómo nos orienta hacia el logro.

Esto replantea ciertas formas de hacer las cosas; si estamos siendo eficientes o si estamos empleando demasiada energía. Y es que, el saber gestionar la información que nos arroja es una de las claves del éxito en la estrategia para el mundo del deporte. La cuestión es que, para el mundo de la empresa, también; “pese lo que nos pese”, en muchas ocasiones.

Perdón por la expresión anterior, pero es una cuestión que trabajamos muy a menudo con nuestros clientes. Un resultado evidente debe permitir tomar una decisión, aunque esa decisión sea contraria a nuestra forma de entender el negocio. No importa nuestro recorrido en un negocio, si cuando tenemos una información concisa delante, la reconvertimos en una verdad que nos devuelve a nuestra zona de confort.

El análisis de datos tiene que ser el aval para tomar decisiones que van en contra de nuestra idea inicial (también, para cuando no es así). La experiencia, no es buena compañera si no se la rodea de referencias de precisión que nos permita adaptarla a las circunstancias inmediatas.

¿Imaginas a Rafa Nadal jugando con una serie de golpes sabiendo que disminuyen la probabilidad de ganar el punto? Es lo que ocurre cada vez que tomamos una decisión en nuestros negocios sin usar datos. Rafa perdería bastantes partidos y nuestra empresa no sería tan exitosa.

Analisis de datos

“Si no tomamos decisiones con los datos
estamos compitiendo en inferioridad”

El análisis de datos ayuda al resultado.

Para poder gestionar el dato con eficacia tenemos que utilizar la analística. La idea es decidir rápido y con precisión, por eso, la clave es buscar los que más nos ayuden a ello. Para ello, a veces y sobre todo al comienzo, el lápiz y papel o unas anotaciones en tablas Excel, son suficientes.

Eso sí, y damos fe de ello, cuando comenzamos a soltarnos con el manejo de ellos, ya no queremos avanzar de otra forma. Y es tanta la información que nos puede generar un simple resultado, que necesitamos herramientas de análisis de datos.

En el mercado hay software preparado para ello. Seleccionar uno u otro dependerá de tener claro, que estamos buscando y qué queremos conseguir. Es decir, saber los objetivos y los resultados claves que necesitamos para alcanzarlos.

En el deporte se utilizan todo tipo de herramientas de analítica, pero la que mejor funciona es la que necesita el entrenador para decidir. En la empresa ocurre igual; necesitamos querer incorporar el hábito de medir nuestras acciones y luego, buscaremos qué herramienta es la más adecuada.

Rendimiento

“El uso del dato es una cuestión de hábito y cultura empresarial,
para nada los es del tipo de empresa”

Orientarse al resultado es una exigencia sana.

Quizás el dato ha estado algo demonizado en nuestros negocios porque lo hemos utilizado de forma “poco sana”. Ha tenido demasiado uso para cuestiones de control y de rendimiento “puro” con consecuencias negativas, cuando este no se alcanzaba. Ahora, tenemos que reconducir esa tendencia.

Utilizarlo para verificar qué hemos hecho para conseguir algo o constatar que no hemos conseguido ese algo, no ha puesto las bases para un buen punto de partida. Todo lo contrario, ha hecho que los profesionales de la empresa tengan una aproximación negativa de él.

No nos imaginamos a un jugador de baloncesto defendiéndose porque no alcanzó el porcentaje de acierto en tiros tras una buena semana de entrenamiento. Buscan explicaciones a lo ocurrido con la información que tienen, de forma que, puedan plantear escenarios de entrenamiento para mejorar.

En la empresa, los utilizamos con demasiada frecuencia como arma arrojadiza, consciente o inconscientemente, y eso tiene repercusiones directas sobre el rendimiento, pero también sobre la incorporación de los mismos al modelo de negocio.

Hemos sido demasiado «todo o nada”, “hecho o no hecho” con los datos; nunca se ha visto como “hemos alcanzado este nivel, ¿cómo seguimos mejorando?”. Y es que, ser transparentes con el error y el acierto, es clave si queremos conseguir mejorar nuestro rendimiento, y nuestros resultados.

“Los datos tienen que ser usados para tomar
mejores decisiones, sean las que sean”

Sin análisis de datos perdemos eficiencia y eficacia.

Esa relación con los datos nos ha provocado que perdamos capacidad de. No saber interpretarlos ha generado problemas de rendimiento. Para rehacer de nuevo este hábito tenemos que plantear objetivos a corto plazo y consensuando resultados claves que nos ayudarán a tomar decisiones.

En todos nuestros clientes, cuando comenzamos a utilizarlos de forma adecuada, se produce mejora sin más. Nuestros profesionales tienen un nivel de conocimiento tan preciso del negocio que, cuando tienen la oportunidad de manejarlos, aumentan su eficacia y eficiencia.

Utilicemos un ejemplo deportivo. Cuando un profesional del deporte está trabajando en un entrenamiento sin datos (lo cual es muy poco probable) su rendimiento puede ser inferior al que tiene, una vez se le presentan.

Los nadadores de competición, por ejemplo, cuando están realizando series en las que tienen que cumplir con unos tiempos de nado, tienen un rendimiento inferior cuando no miran el cronómetro durante el nado. La falta de referencias y nadar por sensaciones nos les favorece.

Lo mismo ocurre en los negocios; tomar decisiones y actuar anotando lo que hacemos ya tiene por sí mismo una mejora de la situación: los vendedores de una tienda mejoran si al comenzar el día tienen una reunión para explicar el rendimiento de venta del día anterior y concretar el objetivo de ticket medio de ese día.

Lo hemos podido comprobar con nuestros clientes de retail y hostelería; no falla, otra cuestión es cómo conseguir mantenerlo en el tiempo.

“El efecto natural del dato es aumentar el compromiso
con el rendimiento y con el resultado”

Organizaciones líquidas con resultados.

La realidad es que los cambios en los modelos organizacionales están asentando mucho más rápido su llegada. Sin datos, sería muy complicado hacer funcionar los modelos de negocio actuales, que tienen que dar respuestas rápidas y eficientes al entorno empresarial.

Una estrategia deportiva nunca se puede iniciar si no se tienen algo que la avalen o permitan ir midiendo el impacto que tiene su realización. En la empresa, todavía compramos demasiadas “recetas para todos”, principalmente en los casos en los que tenemos que rendir en situaciones adversas.

Organizarse de forma que todo gire alrededor de un propósito necesita de una gestión adecuada de los resultados. El trabajo propio de cada profesional necesita el análisis de datos para poder valorar en qué forma se están consiguiendo los objetivos.

Crear menos silos y más equipos de trabajo para buscar alcanzar un propósito común, requiere de información de precisión y al alcance de todos los implicados. En deportes de equipos aparecen formas de interacción entre los profesionales que suelen ser las que generan la ventaja ganadora.

En el negocio, si queremos que nuestros equipos estén definidos, pero con capacidad de interacción dinámica entre ellos, tenemos que rodearlos de datos y de la capacidad de interpretarlos. Por ejemplo, nuestros clientes del sector salud, empiezan la mañana con una configuración de equipo determinada, pero esta puede cambiar en cualquier momento en función de las necesidades de los pacientes; para eso utilizan nuestra información, para cambiar con seguridad y así ofrecer la mejor experiencia posible a los pacientes.

Analizar datos de rendimietno

“Los nuevos modelos organizaciones actúan con los datos, 

sin ellos es imposible que tengan resultados”

Metodología OKR: compromiso con el resultado.

En el deporte profesional siempre hemos trabajado con un objetivo, que es un propósito que queremos alcanzar. Cuando los planteamos, definimos qué resultados son los que nos indicarán que estamos en el buen camino.

En la empresa utilizamos la metodología OKR para superar las limitaciones de las metodologías de la APO (Administración por Objetivos, Peter Drucker), las S.M.A.R.T y las Kpis (años 80). Buscamos que nuestros profesionales estén rodeados de una filosofía de trabajo de equipo, de propósito y que en todo momento sepan hacia donde están dirigiéndose sus actuaciones, como podrás leer en nuestro post sobre nuestro método orientado a resultados.

En muchas pymes, todavía esto del dato sigue siendo ciencia ficción. Cuesta mucho decirle a un pequeño restaurante que con ellos mejorará su capacidad de experiencia de cliente. Pero, cuánto más se tarde en ver esta realidad, menor será la capacidad de competición del negocio.

En nuestras manos está que esto no sea así, tengamos la empresa que tengamos.

“Somos los responsables de si queremos que los datos
nos hagan competir en mejores condiciones”

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2 comentarios en “Análisis de datos: deporte y empresa.”

  1. Absolutamente de acuerdo con esta publicación. El reto es que cada empresa, empresario, directivo, responsable, tome consciencia del potencial de los datos en la mejora de sus decisiones y sus resultados. Los datos son la consecuencia de lo que ocurre, no son los fríos datos de los que nos han hablado durante mucho tiempo.
    Enhorabuena por la publicación!!!

  2. J. Daniel García

    Cada día más claro que las empresas tiene que cambiar sus hábitos tradicionales y emplear hábitos deportivos que redundará en una mejora de la eficacia y los resultados.
    A largo plazo también mejorará la motivación de los empleados.

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