Lidera con bienestar.

Tiempo de lectura: 4

Lidera con bienestar.

El bienestar de los profesionales tiene que convertirse en una máxima de nuestras empresas. No es una cuestión de modas, ni de tendencias, ni de consultorías externas. Tenemos que estar alineados con actuaciones que siempre promuevan el bienestar de los equipos y de los profesionales que los integran. Y, todas ellas, tienen que estar dentro de una estrategia que emane de la cultura de la organización, de la forma de trabajo de la empresa y de la manera de hacer las cosas en nuestros negocios.

En el deporte profesional siempre se busca maximizar las energías cuidando la salud física y mental de los deportistas. En nuestros negocios, tenemos que conseguir lo mismo. Queremos que nuestros equipos y profesionales tengan rendimiento, que actúen con la máxima concentración en sus tareas diarias, que den el 100% en situaciones de tensión, que sean creativos en sus decisiones, que innoven dentro del trabajo diario, que tomen decisiones rápidas y efectivas; si no tenemos unas condiciones de bienestar mínimas, será muy complicado que esto ocurra.

“Somos los responsables de que en nuestros negocios
existan condiciones adecuadas para el rendimiento”

Las condiciones son condicionantes del rendimiento.

Tener unas condiciones de trabajo “complicadas” limita el rendimiento. Utilizando el deporte del tenis como ejemplo, las condiciones del entrenamiento y de la competición en superficies de “tierra batida” no son las mismas que cuando las superficies son de “hierba”. Cada una de esas condiciones requieren de una “adaptación exigente” y los profesionales del deporte realizan un gran esfuerzo para conseguirla. Si además, tuvieran dificultades añadidas para conseguir esa adaptación (falta de materiales deportivos, por ejemplo), puedes imaginar lo complicado que les resultaría competir y obtener éxito.

Rendimiento tenis

Pues, eso mismo nos ocurre cuando tomamos decisiones para optimizar el rendimiento en nuestros negocios. Queremos que nuestros profesionales compitan y se adapten a situaciones de mercado que tienen una alta velocidad de cambio. Sin embargo, solemos crear dificultades con nuestras decisiones operativas y ponemos más difícil sus posibilidades de adaptación.

Tenemos que evitar esa forma de actuar si queremos que el bienestar impacte en nuestros negocios. Debemos poner más el foco en las condiciones que tenemos y en cómo podemos conseguir que nuestros profesionales y equipos rindan, sin robarles energías, facilitándoles la concentración y promoviendo que usen su talento.

¿Qué piensas que hace un entrenador deportivo durante los entrenamientos semanales y en los días previos a la competición? Optimiza las condiciones de cada uno de esos días y de cada momento previo a esa competición, de forma que los deportistas estén concentrados, sólo, en rendir. Esa, tiene que ser nuestra prioridad si queremos que el bienestar genere resultados en nuestros negocios.

“Nuestro foco tiene que estar en conseguir

las mejores condiciones para el rendimiento”.

Condiciones, sí. Concesiones, no.

Mejorar las condiciones para que nuestros profesionales y equipos puedan rendir con bienestar, no implica concederles beneficios de forma indiscriminada o puntual. No es una cuestión de intercambio de favores, de mejora de las prestaciones, de incremento de beneficios sociales, de aumento en la participación del negocio; ese es el error que todos cometemos.

Liderar con bienestar implica la búsqueda constante de las condiciones más adecuadas para el rendimiento de nuestros profesionales. En una situación determinada, puede ser una mejora en los beneficios sociales y en otras, unos días de descanso inesperados. Hay multitud de opciones pero en todas ellas deben participar nuestros equipos.

Si lo que implementamos son actuaciones puntuales y no consensuadas, no vamos a conseguir nada más que bienestar puntual y de escaso impacto, en el rendimiento y en los resultados.

Los entrenadores y deportistas siempre están buscando tener varios planes para enfrentar las condiciones que rodean los entrenamientos y las competiciones. No es porque no sean capaces de adaptarse “sobre la marcha”, que lo son y lo hacen de una forma bastante eficiente, es que esa adaptación supone un desgaste y lo quieren evitar en la medida de lo posible. Por eso, se analizan las condiciones y se diseñan planes para afrontarlas, dejando las decisiones puntuales para situaciones donde el bienestar se desajusta por cuestiones no controlables (cambios de sede de los partidos, inclemencias meteorológicas, lesiones…).

“El objetivo es conseguir condiciones
que favorezcan el rendimiento, constantemente”

¿Cómo conseguir liderar con bienestar?

Salud mental y buen ambiente en la empresa

Si lo consiguen los entrenadores y deportistas profesionales que están sometidos a una constante alta carga de estrés, lo podemos conseguir nosotros también en nuestros negocios. Algunas reglas básicas para hacerlo:

  • Utiliza siempre un dato para mejorar las condiciones.

Sin datos, no hay condiciones reales que se sostengan, ni en el tiempo, ni por los profesionales. No podemos hacer cambios sin más, tenemos que avalarlos para poder comprometernos con nuestros equipos. Te imaginas a un entrenador deportivo diciendo, sin más argumentos, que el equipo tiene que viajar dos días antes de lo previsto para disputar un campeonato que durará dos semanas… Los deportistas, seguramente, no estarían comprometidos con esa decisión y sí, estaríamos empezando a comprometer su rendimiento.

  • Ser creativos pero contando con los profesionales.

La mejor idea para crear unas condiciones óptimas de rendimiento tiene que contar con el mejor apoyo de los profesionales. Sin el compromiso de los equipos, es muy complicado que los cambios que se propongan, tengan incidencia real en su rendimiento. Ningún profesional del deporte se compromete con modificaciones en las condiciones que afectan a su rendimiento. Ni siquiera cuando aportan innovación.

  • Todo cambia, actualiza las condiciones.

Ninguna condición es para siempre. Las condiciones están, desaparecen o se transforman. Lo que antes podía mejorar el rendimiento, ahora lo puede entorpecer. Por eso, hay que tener una supervisión constante sobre ellas y apoyarnos en los equipos para tener actualizada la información de cómo las condiciones actuales, ayudan al rendimiento. Los deportistas y entrenadores, siempre están buscando las mejores condiciones de trabajo y competición, independientemente de la experiencia que tengan en ellas.

Así que, mantén la guardia alta supervisando las condiciones de trabajo de tu equipo, escuchando sus propuestas y avalándolas con datos. De esa forma, podrás construir las mejores condiciones de rendimiento y bienestar para tu negocio.

“Nunca dejes de observar con tu equipo
las condiciones de rendimiento”

¿Te ha resultado interesante?
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba