Federico Van Lacke

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Federico Van Lacke

Federico Van Lacke, se autodefine como argentino de nacimiento y español por vocación. Ex jugador de baloncesto profesional, comenzó su carrera a los cuatro años en su Argentina natal, y la acabó a los cuarenta, para comenzar una nueva etapa con su propia empresa 440, donde ejerce como coach profesional.

Fede, como muchos le conocemos, ha estado presente en la Liga ACB,Liga LebOro España, Liga Nacional Argentina y Selección Argentina, siendo un ejemplo como jugador profesional de baloncesto y como compañero de equipo.

Ahora desde su nueva faceta nos cuenta, como un equipo de baloncesto como el de la selección española ha llegado a ser campeón de Europa.

¿Cómo ser campeón de Europa?

 

Esta simple pregunta se la estarán haciendo los entrenadores de grandes selecciones como Francia, Croacia, Alemania, Eslovenia, Serbia o Lituania, entre otros. Este Eurobasket 2022 ha sido un claro ejemplo de que un equipo llega más lejos que un grupo de grandes talentos individuales. Selecciones con mega estrellas de la NBA han sido testigos directos del enorme trabajo realizado por la España de Scariolo, que partido a partido, iba sorprendiendo a unos y otros.

¿Cómo es posible, que un equipo como la Selección de España, donde los pronósticos la colocaban en la séptima posición, haya superado con creces las expectativas de todos?

La respuesta es sencilla, el trabajo en equipo, la cohesión, el respeto y confianza entre cada uno de los integrantes del equipo técnico y los jugadores. Roles definidos y funciones claras. Las piezas del puzzle han encajado a la perfección, cual reloj suizo, a la hora de sincronizar sus engranajes para marcar la hora.

Hay que dar mérito, principalmente a la gestión del líder del equipo, el entrenador italiano Sergio Scariolo. Con gran experiencia y un palmarés envidiable colocándole entre los mejores seleccionadores de la historia. Ha sido capaz de conformar un equipo técnico preparado para dar soporte y soluciones al equipo, tanto en el aspecto táctico, técnico, físico como mental. Y digo mental, a pesar de que no contaban con una persona cualificada para la gestión mental de la selección, porque han sido capaces de dar confianza, claridad en las estrategias y la visión necesaria para saber exactamente a dónde querían llegar.

Ahora bien, ¿qué podemos trasladar de este ejemplo de la Selección Española de Baloncesto a tu empresa?

La respuesta también es sencilla, ¡todo!

Me refiero a todo, porque en tu empresa también hay un líder, también hay un equipo técnico, también hay jugadores (empleados que ejecutan) y también hay resultados.

Y para alcanzar ese alto rendimiento, como el equipo de baloncesto, se necesita trabajar la cohesión de equipo, crear normas y hábitos de trabajo, que haya respeto y confianza entre la plantilla donde cada persona conozca su rol y función dentro de la empresa para que, de esa manera, la empresa deje de ser un lugar frío e impersonal y se convierta en una identidad, como la actual campeona de Europa, llamada #LaFamilia.

 7 puntos fundamentales para ser un equipo o empresa de alto rendimiento

 

  1. Objetivo común: fundamental para que dé identidad al equipo, sus miembros son capaces de identificar la meta que el equipo desea lograr y relacionarla con la visión del grupo y los valores de la organización.
  2. Tareas y responsabilidades: todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, sus objetivos y sus responsabilidades. La comunicación relaciona de forma sinérgica a los miembros, permitiendo respuestas coordinadas ante los cambios del entorno.
  3. Orientación al logro: es importante que todos “remen” en la misma dirección como si de una gran barca se tratara, en busca de alcanzar su objetivo.
  4. La fuerza del grupo como motor principal: el grupo canaliza los miles de estímulos que recibe el individuo, generando una fuerza y un clima de relación que promueve el respeto, a la vez que permite resolver conflictos y asumir riesgos calculados. La base de un equipo de alto rendimiento es la cooperación establecida sobre la base de una confianza sólida entre sus Un alto nivel de confianza genera de forma casi espontánea compromisos con las metas y el equipo; la sensación colectiva de pertenecer a un grupo que persigue metas elevadas genera un buen “espíritu de equipo”.
  5. Capacidad de autoaprendizaje: el grupo aprende a aprender; se centra en una toma profunda de conciencia sobre los valores del equipo; una revisión constante de las actitudes propias y de los demás miembros, en una constante renovación de las disciplinas de trabajo.
  6. Conectividad: es uno de los elementos claves de los equipos de alto rendimiento. Los equipos de alta conectividad presentan la flexibilidad y el nivel de adaptación al
    entorno, que les permite sobrevivir a los cambios.
  7. Autoconocimiento: conocer las virtudes y las limitaciones del equipo o empresa. Para ello se necesita trabajar la consciencia e introspección de manera humilde y honesta para ser capaces de reconocer las virtudes y habilidades como también las áreas de mejora.

El alto rendimiento de la empresa está al alcance de todos. Se puede trabajar, se puede conseguir. Solo depende de ti…

 

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