¿Se puede luchar contra la competitividad?

Últimamente se cuestiona en todos los sectores el concepto low-cost. En mi opinión, no es más que el propio reajuste del mercado fruto de una economía globalizada. Le decimos a los consumidores que se puede dar el mismo servicio a menor precio. Si no se cumple lo de «el mismo servicio», entonces hablamos «low-quality», que es otro concepto.

En el 1900 una llamada transoceánica te costaba 2 años del sueldo medio de la época. En esa misma época, el consumo energético de una casa costaba casi el sueldo íntegro del mes. Menos mal que alguien pensó que se podía hacer mejor a menor coste.

Si se hubiera aplicado el concepto «low-cost with the same quality» al sector de la vivienda mucho antes, a lo mejor no estaríamos en la situación en la que nos encontramos.

En mi humilde opinión, esto es competividad y no puedes luchar contra ella, sólo en ella con mejores y más innovadoras armas.

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